¿Se imagina estar en su trabajo y recibir una llamada avisándole que su casa está en llamas?
Bueno, eso fue precisamente lo que vivió Rosario Aguiñaga y su familia, quienes perdieron todo en un abrir y cerrar de ojos, y todo como consecuencia de un descuido al dejar un calentador encendido en casa.
Veamos la historia y cómo podemos prevenir este tipo de sucesos y además cómo podemos sumarnos a la ayuda de esta familia que tanto lo necesita.








