Pronto dejará de ser obligatorio vacunarse en Florida, incluyendo con vacunas que históricamente los niños se han puesto para asistir a la escuela, como las que protegen contra el Sarampión, Paperas o la Hepatitis B.
Así lo ha anunciado el miércoles el máximo responsable de salud del estado, Joseph Ladapo, en una conferencia de prensa en Tampa, donde comparó estas reglas con la “esclavitud”.
Durante décadas, las vacunas han salvado millones de vidas en todo el mundo, según la organización mundial de la salud.
Los CDC estiman que las vacunas infantiles previenen unos 20 millones de casos y decenas de miles de muertes anualmente en el país.
Las autoridades de Florida hasta ahora habían cuestionado las vacunas contra virus como el covid o la influenza, en consonancia con el escepticismo expresado por el presidente Donald Trump, quien nombró a Robert Kennedy Jr., un declarado opositor de las vacunas, para dirigir el departamento de salud y servicios humanos.








