En las últimas semanas, la administración del presidente Donald Trump ha intensificado los controles migratorios para residentes permanentes legales que salen y regresan a Estados Unidos. Aunque las leyes que regulan el ingreso de residentes permanentes no han cambiado de manera sustancial, abogados de inmigración y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes aseguran que las autoridades federales están aplicando con mayor rigor las normas existentes, lo que ha incrementado las inspecciones secundarias y los interrogatorios en aeropuertos y puertos de entrada.
La administración Trump sostiene que estas medidas buscan reforzar la seguridad nacional, detectar posibles fraudes migratorios y verificar que los residentes permanentes mantengan un vínculo real con Estados Unidos. Las autoridades también argumentan que la revisión más estricta permite identificar antecedentes penales, violaciones migratorias o situaciones que podrían hacer inadmisible a una persona bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), un residente permanente puede viajar al extranjero y regresar al país. Sin embargo, quienes permanezcan fuera de Estados Unidos por más de 180 días pueden ser sometidos a una inspección migratoria más exhaustiva para determinar si abandonaron su residencia o si existe alguna causa de inadmisibilidad. Si la ausencia supera un año sin un permiso de reingreso, el regreso puede complicarse considerablemente. Estas disposiciones existen desde hace años, pero expertos afirman que ahora están siendo aplicadas con mayor severidad.
Diversos abogados especializados afirman que, desde el inicio de la actual administración, se ha observado un aumento en los casos de residentes permanentes enviados a inspecciones secundarias, incluso después de viajes cortos.
Expertos también advierten que algunos viajeros han denunciado presiones para firmar el Formulario I-407, documento mediante el cual una persona renuncia voluntariamente a su residencia permanente. Los abogados recomiendan no firmar ese documento sin recibir asesoría legal, ya que sus consecuencias pueden ser permanentes.
Especialistas en inmigración aconsejan que quienes planeen viajar al extranjero:
Eviten permanecer fuera de Estados Unidos por más de seis meses, salvo casos plenamente justificados.
Si el viaje será de un año o más, soliciten previamente un permiso de reingreso (Reentry Permit).
Consulten con un abogado de inmigración antes de viajar si tienen antecedentes penales, procesos migratorios anteriores o solicitudes pendientes.
No firmen documentos relacionados con la renuncia a la residencia sin asesoría legal.
Aunque el gobierno insiste en que estas revisiones forman parte de la aplicación normal de la ley migratoria, abogados y organizaciones consideran que la política actual refleja una estrategia de fiscalización mucho más estricta que en años anteriores, lo que ha generado incertidumbre entre millones de residentes permanentes en Estados Unidos.








