Southwest Airlines ha anunciado modificaciones en sus procedimientos de vuelo.
A partir del 4 de diciembre, los auxiliares de vuelo comenzarán a preparar la cabina para el aterrizaje a una altitud de 18,000 pies en lugar de 10,000, con el objetivo de reducir el riesgo de lesiones por turbulencias.
Además, la aerolínea pondrá fin a su tradicional sistema de asientos abiertos, vigente por más de 50 años, y comenzará a asignar asientos a todos los pasajeros. Este cambio se implementará en la primera mitad de 2026 como respuesta a las demandas de los consumidores y para mejorar sus ganancias tras tres años consecutivos de pérdidas.








