Tras el escape de Grant Hardin, exjefe de policía condenado por asesinato y violación, quien escapó el 25 de mayo de una prisión en Calico Rock, Arkansas, se ha lanzado una investigación puesto que el sujeto usó un uniforme falso y salió por una puerta de seguridad sin ser detenido.
La fuga de Hardin desató una intensa búsqueda de 13 días hasta que fue recapturado en un bosque cercano.
Tras el incidente, dos empleados del penal fueron despedidos por fallas en los protocolos de seguridad.
Además, este miércoles, legisladores estatales interrogarán a funcionarios del departamento de correcciones sobre lo ocurrido y las medidas que tomarán para evitar casos similares.
La fuga de Hardin, cuyas condenas suman más de 80 años de prisión, no solo pone en evidencia fallos operativos, sino también plantea interrogantes sobre la asignación de roles laborales a reclusos y los protocolos de supervisión en instalaciones penitenciarias de Arkansas.








