Una madre de North Little Rock inconsolable descubrió que el 12 de enero habían entrado a su casa a robar pero entre el botín se robaron la urna con las cenizas de su hijo recién fallecido.
El hijo de Moonyeen Hooper falleció el 2 de diciembre.
Milagrosamente una persona habló a la funeraria donde cremaron el cuerpo del fallecido diciendo que había encontrado frente a su cochera la urna que contenía una etiqueta de identificación y cenizas.
Luego fueron devueltas y esta madre agradece tener los restos de su hijo de regreso.








