A menos de tres semanas de que Emma Coronel Aispuro sea condenada en una corte de Washington DC por participar en el emporio criminal de su marido, el narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, su abogada reveló cuál es la estrategia legal con la cual intentan que reciba una condena menor a 10 años de prisión, el castigo mínimo obligatorio para quienes conspiran para distribuir drogas y lavar dinero.
Ese recurso jurídico conocido como ‘válvula de escape’ beneficia a quienes no tienen antecedentes penales, no cometieron delitos violentos y se declararon culpables.
Esta excepción a las leyes de sentencias mínimas obligatorias solo se aplica en casos relacionados con drogas y cuando los infractores representan una “Amenaza menor” para la seguridad pública. Su objetivo es ahorrar dinero de los contribuyentes y reducir el hacinamiento en el sistema penitenciario estadounidense.








