Con la llegada del 4 de julio, miles de personas participarán en reuniones y celebraciones por el Día de la Independencia. Sin embargo, las autoridades recuerdan que conducir bajo la influencia del alcohol no solo pone en riesgo la vida del conductor y de otras personas, sino que también puede tener serias consecuencias legales y migratorias.
En Estados Unidos, un arresto o una condena por manejar bajo los efectos del alcohol puede afectar procesos de residencia, la renovación de visas o incluso convertirse en un factor que contribuya a un proceso de deportación, dependiendo de las circunstancias de cada caso.
Abogados de inmigración recomiendan a la comunidad no conducir después de consumir alcohol, designar a un conductor sobrio o utilizar servicios de transporte alternativo.
Además, aconsejan buscar asesoría legal de inmediato si enfrentan cargos relacionados con este tipo de delito.








